Kirchner no cumple, Pagina/12 indignifica
Fecha y hora: September 20, 2006, 00:00
La cobertura que hizo Página/12 el pasado fin de semana, con relación al 13% de aumento a las jubilaciones a partir de enero de 2007, es una patraña. Los columnistas escribieron largas notas para descular si ese 13% cumple o no con el fallo de la Corte, como si ellos fuesen jueces de esa Corte. Lo que, en realidad, tenían la obligación de decir era algo más sencillo: si el anuncio del gobierno repone o no la confiscación que tuvieron los jubilados en la última década y en especial a partir de la devaluación de 2001. Especulan, incluso, acerca de qué van a hacer los abogados de Badaro, el jubilado que hizo el juicio que motivó el pronunciamiento de la Corte, en lugar de haberlos llamado para requerir su opinión.
Todas las consultoras oficialistas y del establishment admitieron que, aún tomando en cuenta los aumentos jubilatorios otorgados y la suba del haber mínimo, la confiscación a los jubilados suma entre 19.000 y 22.500 millones de pesos entre fin de 2001 y fin de 2006. Ocultando estos datos, el periodista Mario Wainfeld dice con fingida ligereza que "el incremento dispuesto el viernes fue universal, lo que no está nada mal ‘para adelante', pero no restaura la desigualdad de trato previa". Pero un aumento, incluso para todos, que no restaura la pérdida anterior, empeora la situación de los jubilados, esto porque perpetúa esa pérdida en el tiempo -que en algunos casos se arrastra desde fines de los ‘80.
Este ensañamiento confiscatorio con los jubilados raya lo criminal porque se basa en la especulación de que la mayoría de los jubilados no hará reclamos o serán muy pocos por la demora de la Justicia en pronunciarse, por la falta de medios económicos y por la disminuida expectativa de vida. Es más negocio, entonces, "cagar" a 2 millones de jubilados, aun al precio de que algunos pocos miles ganen dentro de algunos años algún juicio.
Según el gobierno, el 13% de aumento representará en 2007 un costo de 4.100 millones de pesos. Eso lleva a Wainfeld a decir que semejante suma de dinero "no es una respuesta lerda ni irrisoria a un fallo de la Corte Suprema dictado un mes antes". Más adelante afirma que el gobierno privilegió la solidaridad, dando aumentos en el pasado a los que menos ganan.
Veamos esta patraña:
1) El 13% es apenas 2 puntos más de lo que el gobierno estima que va a ser la inflación de 2007. Entonces, si descontamos la inflación del año próximo, los 4.100 millones quedan reducidos a casi nada. Más que irrisorio, el 13% es una burla.
2) La Anses tiene ya un superávit del orden de los 8.000 millones de pesos anuales, y eso representa el 33% del superávit antes del pago de los intereses. Además, hace tiempo viene acumulando fondos excedentes - que se estiman en 10.000 millones de pesos - que deposita vía Letras en el Tesoro Nacional. En lugar de repartir lo que recauda, ayuda al Tesoro a pagar la deuda externa. Aquí está retratada la "solidaridad": le saca a los jubilados para pagar la deuda a los bancos y fondos de inversión.
3) Desde fin de 2001, con una inflación declarada del 85%, un gran sector de los jubilados recibió, desde la devaluación un solo aumento, en junio pasado, del 11% y otro sector recibió dos aumentos, uno en septiembre de 2005 y otro en junio de 2006, en total del 22%. La suma de todos los aumentos, incluido el 13%, no sólo es lerda e irrisoria sino que no alcanza a cubrir la inflación sólo del año 2002, que fue del 40%.
4) No es cierto que la política de subir el haber mínimo y semicongelar al resto responde "al modo en que se colectan los recursos: aportes y contribuciones previsionales por un lado (sesgados al principio contributivo) y tributos generales por otro".
El sistema jubilatorio argentino es de prestaciones definidas, en función del sueldo. Por eso, la movilidad está atada a los salarios -algo que se niega a implementar Kirchner. Fue estructurado sobre la base de los aportes y contribuciones de tal modo que alcanzaban y sobraban para pagar las jubilaciones. A fines de los años ‘60 el sistema llegó a tener el equivalente al 60% del PBI, y esos fondos fueron confiscados por el Estado para subsidiar a la clase capitalista. En los 90, Cavallo y Roque Fernández redujeron los aportes patronales y crearon las AFJP, sacándole unos 8.000 millones de pesos anuales a la Anses, algo que mantuvieron Duhalde y Kirchner. Entonces, como los fondos no alcanzaron la Anses tuvo que recibir aportes del Tesoro. Wainfeld le pasa la esponja a toda esa confiscación de los fondos de los jubilados para justificar lo injustificable: reducir hasta un 40% de los haberes a dos millones de jubilados.
Por su parte, el periodista David Cufré comenta que habrá un Fondo de Garantía de la movilidad, que se integrará con los excedentes de la Anses. Asegura que "el objetivo es preservar los fondos que recauda la seguridad social, a fin de evitar su uso para otros gastos del Estado". ¡Si lo único que hizo el gobierno fue usar los fondos de la Seguridad Social no solamente para otros gastos del Estado sino concretamente para pagarle al FMI y a los acreedores de la deuda!
Hacia el final, David Cufré hace una confesión que termina por retratar toda la patraña de Página/12, cuando afirma que el ajuste del 13%, "en rigor", aplica el mecanismo "que creó Domingo Cavallo con la ley de Solidaridad Previsional. El problema es que nunca se aplicó".
La ley de Solidaridad (?) Previsional eliminó el 82% móvil que contaban los docentes y otros gremios, algo que mantiene el actual gobierno. Esa misma ley eliminó el reajuste automático de las jubilaciones por los salarios, algo que volvió a ratificar ahora Kirchner. Lo único que no aplicaron Cavallo y sus sucesores es "cagar" a los jubilados con la Ley de Presupuesto, ya que lo hicieron por decreto. Ahora la política inaugurada por Cavallo contra los jubilados se hará por medio de la Ley de Presupuesto.
Diego Diéguez
