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Sindical y Empresas ocupadas y en lucha La lucha de los trabajadores de Grissinópoli |
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Una abogada mentirosa se convierte en desalojadora
MARCELO RAMAL
En respuesta a nuestra nota de Prensa Obrera N° 777 ("Una abogada mentirosa"), el Pts ha debido reconocer la calumnia de habernos atribuido un proyecto "en común" con el Ari para la fábrica Grissinópoli. En efecto: al citar los considerandos de la ley finalmente aprobada, la columnista de La Verdad Obrera no puede ocultar la referencia a dos expedientes, "N° 2085 del diputado Altamira y su agregado el expediente N° 2212 de autoría de la diputada Baltroc". Pero la abogada no descansa: ahora vuelve a la carga contra el PO y Altamira: nos acusa de haber dado "su voto favorable a esta ley (de expropiación parcial) junto al PJ, el Ari e Izquierda Unida". Se pregunta "por qué el proyecto original, con aspectos muy progresivos, terminó con la ley votada, similar al proyecto que en su momento presentó el abogado de los trabajadores de Grissinópoli, Dr. Caro". En primer lugar, el proyecto original no "terminó" en la ley votada. Simplemente se votó otro proyecto, el de Caro (vehiculizado por el Ari). En segundo lugar, los trabajadores de la fábrica dieron su apoyo en asamblea a este último proyecto. Ello, luego de que todo el "centroizquierda" de la Legislatura presionara sobre los compañeros, haciendo pasar a la "expropiación parcial" la variante más restrictiva para los trabajadores como la única salida frente al desalojo inminente. El PO votó a favor de la "expropiación parcial", acatando la decisión de la asamblea de trabajadores, sin ocultar en ningún momento las insuperables limitaciones del proyecto.
Pero la doctora omite otra cuestión esencial en la votación de Grissinópoli: dice que votamos junto "al PJ, el Ari e IU". ¿Por qué no aclara qué ocurrió con los otros bloques representativos de más de la mitad de la Legislatura? La Ucr y el Frente Grande no bajaron a votar, luego de haber intentado por todos los medios postergar indefinidamente la votación del proyecto. Crespo Campos, de la Ucedé, realizó un furioso discurso en contra. Otros diputados derechistas también votaron en contra, señalando que de ahora en más cualquier "expropiación", por "parcial" que fuese, debería ser precedida por "audiencias públicas". Es decir que la expropiación restringida de Grissinópoli planteó una crisis, motivada por el hecho de que a diferencia de Ghelco y de Chilavert apareció un capitalista de carne y hueso a reivindicar derechos de propiedad sobre la fábrica el cramdownista. La sola "ocupación transitoria" ponía un límite insalvable a los propósitos del cramdownista. Por eso, una parte importante de los bloques patronales bloquearon el proyecto. En el cuadro de una votación controvertida, el PO debía o votar la "ocupación transitoria" contra el bloque de los desalojadores, aun a pesar de sus brutales limitaciones, o votar con los desalojadores contra la "ocupación transitoria". Abogada mediante, ahora nos enteramos de cómo habría actuado el Pts: habría votado seguramente en contra (como la Ucedé), o (improbablemente) se habría abstenido (como la Ucr y el Frente Grande). Es decir que habría revistado en el campo de los desalojadores.
Digamos finalmente que, con su política, el PO preservó con esta fábrica algo mucho más importante que cualquier ley de "expropiación parcial": nos referimos al vínculo de los compañeros con el movimiento piquetero que lucha contra el gobierno, que tuvo su expresión en el gran plenario de empresas ocupadas y en lucha realizado en la misma Grissinópoli, y que el Pts boicoteó. Desde entonces, los compañeros de la fábrica han estado en todas las marchas y luchas piqueteras, como en el caso del subte.